martes, agosto 15, 2006

LOS BEATLES EN EL NIPPON BUDOKAN HALL ( TOKYO 1966 )

''The Beatles Connection'' celebra el 40 Aniversario de los conciertos de Los Beatles en Japon...
36 años después de su separación, Los Beatles todavía son enormemente populares en Japón, como grupo y como artistas individuales. Existen más de 200 grabaciones de Los Beatles en el mercado de discos oficiales japonés ( incluyendo discos de larga duración, discos sencillos, ep's, monoaurales, stereo y discos compactos), más que cualquier otro grupo o artista de cualquier otro país. Ocho discos de Los Beatles: ''Let It Be'', ''Abbey Road'', ''The Beatles 1962-1966'', ''The Beatles 1967-1970'' , ''Live At The BBC'', ''Anthology 1'', ''Anthology 2'' y ''Anthology 3'' han vendido más de 2 millones de copias en el Japón y la cantidad de literatura sobre el grupo es igualmente extraordinaria.
Para la joven generación de japoneses el atractivo de Los Beatles podría residir en el hecho de que el grupo ha influido en artistas populares japoneses como Southern All Stars, Mr Children y el vocalista masculino Kenji Ozawa. Los japoneses oyen por primera vez de Los Beatles en las escuelas, donde el grupo es un tema típico en las clases de ingles. Un libro de texto muy usado por los colegios describe a John Lennon como un "apóstol del amor y la paz". ( En Japón, John Lennon ha sustituido a Ghandi como defensor del pacifismo ). Otros factores que podrían haber contribuido durante todos estos años a la popularidad perdurable de Los Beatles es la cantidad de tiempo que se dedica constantemente a noticias del grupo en la televisión, así como también al matrimonio del desaparecido John Lennon con la artista japonesa Yoko Ono (ahora ciudadana americana). Pero, por supuesto, el factor más importante en cualquier valoración sobre Los Beatles esta en sus propias canciones. La música de Los Beatles va más allá de las lenguas y nacionalidades y sobrepasa la barrera del tiempo: Los Beatles suenan hoy tan actuales como en la década de los 60's. Es difícil imaginarse la vida sin ellos.
Los Beatles debutaron en las listas de éxitos musicales japoneses en febrero de 1964 con su tema ''I Want To Hold Your Hand'', su primer single que consiguió muchísima repercusión fuera del Reino Unido ( en las listas americanas ingresó en noviembre de 1963 ). En ese momento la música pop ( la música occidental en general ) era exclusiva de un pequeño grupo de jóvenes entusiastas y la mayoría de ellos no escuchaba los discos originales; sino más bien versiones japonesas o ''covers''. Con sus contorsiones, gritos en inglés y el movimiento de sus peinados característicos, se logró que la mayoría de japoneses pensara que Los Beatles hacían más ruido que otra cosa. Algunos incluso estaban realmente escandalizados.
Hiroyuki Takashima, ex-Presidente de Takashima Music Office ( y entonces director de la sección de música occidental en la disquera Toshiba Records ) fue uno de los primeros que promocionaron a Los Beatles en el Japón. ''Era radicalmente diferente de cualquier otro tipo de música que hubiera escuchado antes'', recuerda Takashima: ''era como si Los Beatles hubieran sido extraterrestres venidos del espacio. No podía clasificarlos musicalmente, así que los presente como un fenómeno social y planifiqué campañas promocionales que, en efecto, dieran a entender que, 'ellos serían el futuro de la música de allí para delante'.''
La promoción de Los Beatles que hizo Takashima en el Japón sobrepasó incluso los esfuerzos que hizo Capitol Records cuando el grupo realizó su primera aparición en los EE.UU. El ingenio fue lo que caracterizó la campaña promocional japonesa. Por ejemplo se hizo que cuatro hombres vestidos con trajes y pelucas al estilo de Los Beatles pasearan por el distrito de Ginza, el distrito comercial más importante de Tokyo, con álbumes de Los Beatles bajo el brazo. Los medios de comunicación no pudieron dejar de hacerse eco de la noticia. Takashima incluso contrató a personas para que se infiltraran en las encuestas de la radio y votaran a favor del grupo. Poco tiempo después Los Beatles se hicieron populares y sus canciones empezaron a subir en las listas de éxitos musicales.
Los adolescentes del momento eran los ''baby boomers'' ( generación de la post-Segunda Guerra Mundial ) y verdaderamente se respiraba en una enorme cantidad de jóvenes el impulso de una explosión juvenil, nunca antes vista. En Japón estaba empezando el auge del crecimiento económico. El Shinkansen ( tren bala ) fue inaugurado en octubre de 1964, justo a tiempo para los Juegos Olímpicos celebrados en Tokyo. Por todos lados se percibía optimismo en el ambiente. Los tocadiscos eran populares objetos de consumo.
En 1965 a menos de un año de su debut en las listas de éxitos japoneses, la palabra ''Beatles'' era algo que se escuchaba frecuentemente en todos los hogares- al menos en la generación joven. Los jóvenes veían en su música algo excitante y en las enérgicas actuaciones de Los Beatles "algo auténtico", y estaban realmente deslumbrados con la magia del grupo inglés. Los padres o progenitores receptivos de los nuevos acontecimientos, contemplaban como su autoridad como cabezas de familia ahora se veía amenazada por la democracia de posguerra al estilo de los Estados Unidos. Los padres veían a Los Beatles y a la cultura juvenil occidental como una amenaza latente que estaba cuestionando su autoridad. Los adultos no veían con agrado a Los Beatles y trataban de condenar al ostracismo al grupo inglés y a sus seguidores con la etiqueta más degradante que pudieron encontrar: furyo ( ''delincuentes'' ).
La simple existencia de Los Beatles había exacerbado el conflicto generacional. En 1966, ocurrieron una serie de acontecimientos que se convertirían en símbolos de este conflicto. El manager de Los Beatles, Brian Epstein, concibió una visita de Los Beatles a Japón, como un punto clave de su estrategia en el Lejano Oriente, para tal fin organizó actuaciones del grupo en el auditorio Nippon Budokan, los días 30 de junio, 1 y 2 de julio de 1966.
Al enterarse, las autoridades japonesas hicieron todo lo posible para frustrar el acontecimiento.
Primero, intentaron sabotear el local. El Primer Ministro Eisaku Sato encabezó un grupo de personas en contra del uso del Budokan para este tipo de espectáculos, argumentando que se profanaría el símbolo del espíritu de las artes marciales japonesas (''Budokan'' significa ''centro de artes marciales'' en japones ). La oposición a la visita de Los Beatles aumentó rápidamente. Diez días antes de la fecha prevista a la llegada del cuarteto británico, las autoridades empezaron a realizar operativos de redadas a los jóvenes que viajaban del interior hacia Tokyo. Arrestando a unos 6,000 fans.
El promotor Tatsuji Nagashima había contratado a Los Beatles para que aparecieran en cinco actuaciones durante tres días en el Nippon Budokan Hall. La elección del auditorio del Nippon Budokan fue cuestionada incluso para las competencias de judo durante los juegos olímpicos celebrados el año 1964, con una gran controversia, ahora se pretendía usar como un auditorio para fomentar la música popular occidental con asistencia de audiencias eufóricas. La oposición a los conciertos de Los Beatles era tan considerable y tantas las demostraciones públicas de rechazo que se tuvo que recurrir a una fuerte dotación de efectivos policiales durante los cuatro días de permanencia de Los Beatles en suelo japones, con el increíble empleo de 35,000 hombres de seguridad y de 3,000 policías estratégicamente camuflados en muchos casos con la audiencia en cada uno de los conciertos. Los Beatles partieron el 27 de junio del aeropuerto de Londres, pero a causa de de los pronósticos de la presencia de un tifón llamado Kit, el avión tuvo que realizar un aterrizaje forzoso de nueve horas no previstas en Anchorage, Alaska. Los Beatles discretamente ocuparon un piso entero de un hotel local, pero en cuestión de 30 minutos los rumores que circulaban sobre la presencia del grupo en el pueblo, hizo que una estación de radio local encabezara una caravana de personas en dirección al hotel donde se alojaban Los Beatles y transmitieran en vivo reportes minuto a minuto de lo que estaba sucediendo, hasta que ellos partieron, arribando por fin al aeropuerto de Haneda, Tokyo, a las 3.40 am del 30 de junio.
En el aeropuerto de Tokyo, fueron recibidos por unos 1,500 fans en el aeropuerto ( pese a las altas horas de madrugada),. Los Beatles fueron escoltados al Hotel Hilton en una flota de cadillacs color negro, (el de Los Beatles era color blanco), con 15,000 policías uniformados a lo largo de su ruta, reunidos de todos los puestos policiales de Tokyo, y tambien con algunos centenares de personas a su paso portando cartelones que proclamaban: ''Beatles, larguense de aquí...!!!''. La policía había recibido numerosas llamadas telefónicas, con amenazas de muerte efectuadas contra Los Beatles, por un grupo político de facción derechista.
Los Beatles arribaron en Tokyo, luciendo kimonos, pero lo más notorio a la llegada del grupo fue que la policía sobrepasaba en número a la cantidad de fans reunidos para recibirlos. Policía armada a lo largo de la ruta y francotiradores con rifles listos para la acción se apostaron en puentes de acceso a la ruta que que seguía la escolta de Los Beatles en la carretera con rumbo al hotel.
Las personas encargadas de la seguridad en el Hotel Hilton fueron celosos en su determinación que ningún daño les ocurriera. No era solamente cuestión de preservar las vidas de los señores Lennon, McCartney, Harrison y Starr, el honor japonés era una cuestión de dignidad nacional que se vería perjudicado si sus famosos visitantes hubieran estado en peligro mientras durara su permanencia en suelo japonés. De modo que la seguridad en este país fue más intensa de lo que alguna vez el grupo obtuvo en algún otro lugar del mundo. No sólo Los Beatles sino tambien su círculo de ayudantes fueron virtuales ''prisioneros'' en la suite presidencial del Hotel Hilton de Tokyo.
Cada habitación alterna en su piso fue ocupada por policías armados que detenían a cualquier persona que ingresará o abandonara el lugar. La custodia fuera del Hotel Hilton estaba a cargo de una escolta policial de motocicletas que recorría la suite presidencial en el piso 18, de modo que todos los ascensores se detenían en el piso 17, habían guardias armados en el exterior, todos los conductos de ventilación y escaleras eran custodiados y había policías vigilando en cada cuarto contiguo al de Los Beatles, al punto que el cuarteto británico estaba prácticamente impedido de salir.
Se invitó a algunos comerciantes para que vendan al grupo artículos en su suite: joyas, relojes, ropa, guitarras ( imitaciones japonesas similares a las originales guitarras fabricadas por compañías americanas ) de las marcas Fender y Gibson. Ningun instrumento fue comprado por ellos.
Un agente de seguridad les informó que lo que quisieran les sería traído a sus habitaciones y que por ningún motivo excepto para ir a sus actuaciones deberían salir del hotel. Los Beatles no se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo al principio y pensaron que la seguridad era para proteger a sus fans. Nadie les dijó nada acerca de las amenazas de muerte contra ellos y Brian Epstein dio órdenes específicas a los ayudantes para evitar que lean los periódicos y los titulares que hablaban sobre las amenazas potenciales.
Los Beatles se prepararon para descansar vistiendo sus flamantes kimonos de seda ceremonial y posaron para las fotos. De inmediato se les sirvió comida tradicional y se les asignó geishas para su ''disfrute'' personal.
Por la tarde Los Beatles ofrecieron una conferencia de prensa en el salón de conferencias del Hotel Hilton, donde antes en su suite fueron interceptados por una cámara de la televisión japonesa y brevemente conversaron con quién sería su maestro de ceremonias en sus conciertos de Tokyo. En la conferencia admitieron su ignorancia acerca de cultura nipona y Ringo Starr amablemente criticó la excesiva seguridad. Como siempre las preguntas acostumbradas sobre su encuentro con la Reina, sus matrimonios, y con qué frecuencia se lavaban el cabello.
La conferencia de prensa fue de algún modo tediosa, debido a las largas y desesperantes traducciones de inglés a japonés y viceversa para las respuestas, complicandose con los problemas en el sistema de parlantes del hotel que no funcionaban como era debido. John Lennon también habló a nombre del grupo denunciando la indignante guerra del Vietnam, un tema que Brian Epstein siempre les aconsejaba evitar.
Kevin Garry de la agencia Reuters fue elegido para leer preguntas a nombre de los corresponsales extranjeros. Garry les preguntó cuál era su reacción ante las críticas que acusaban la actuación de Los Beatles en el Budokan --un recinto de artes marciales-- como un atentado en contra de la cultura tradicional japonesa. Paul McCartney le respondió que nadie condenaba a los grupos de danza japonés por actuar en Inglaterra, y John Lennon susurró que ''cantar era mejor que las competencias de lucha''.
La respuesta más cómica la dió John Lennon cuando un periodista japonés preguntó a Los Beatles por qué no llevaban en público sus condecoraciones de Miembros del Imperio Británico ( MBE ), a lo que Lennon contestó: ''Tampoco llevamos encima todos nuestros discos de oro.''
Una compensación por tener que pasar tantas horas en el hotel fue que Los Beatles tuvieron mucho tiempo para charlar con algunos miembros de un club de fans local. Fue precisamente un fan quien los puso al tanto del complot de asesinato, pues como señalamos antes se evitó que periódicos cayeran en sus manos y sólo les mostraban diarios en japonés-- los que evidentemente no podían leer.
Al no poder salir del hotel bajo ninguna circunstancia, Los Beatles sintieron que su estancia en el Hotel Hilton era como un "secuestro policial", lo que motivó que Paul McCartney, adoptando una barba postiza y sombrero, se les ingeniera para poder salir de incógnito y recorrer las calles de Tokyo durante varias horas acompañado de Mal Evans. La policía al enterarse de los hechos amenazó con retirar su custodia y dejar al grupo a merced de cualquier ataque terrorista.
El espectáculo de apertura de Los Beatles en el Budokan (30 de junio) y el concierto del 1 de julio fueron filmados a color por el canal de televisión japonés NTV ( Nippon TV ), ambas actuaciones son distinguidas por la indumentaria que usaba el grupo. En el primer concierto Los Beatles usaban trajes negros y en la segunda actuación trajes blancos.
Los aspectos más resaltantes de estas dos actuaciones se compilaron y presentaron en la segunda mitad de un programa de una hora denominado: "El Recital de Los Beatles, desde el Nippon Budokan Hall, Tokyo'', propalado por el canal 4 NTV el viernes 1 de julio, 1966 en el horario de 9 a 10 de la noche. En la primera mitad del programa se presentó a los cantantes japoneses Yuya Uchida e Isao Bitoh, además de filmaciones a color del arribo de Los Beatles al Aeropuerto Haneda y la conferencia de prensa ofrecida en el Hotel Hilton de Tokyo.
Para los conciertos del 1 y 2 de julio, los vestidores del Nippon Budokan Hall fueron especialmente decorados para su visita y abarrotados de comida y bebida. Fueron visitados por muchas personas, incluyendo a Tetsusaburo Shimoya, el Presidente de su Club de fans japonés, de 50 años; que les obsequió a cada uno un radio transistor.
Hasta el último minuto se exageró la vigilancia, con francotiradores del ejército apostados en los balcones del Budokan, mucho de ellos portando cámaras fotográficas inmensas con lentes de largo alcance para obtener el máximo acercamiento a la multitud --en realidad, desde luego, estaban rastreando todo posible intento de atentado dentro de la audiencia.
Cuando Los Beatles finalmente aparecieron en el escenario, en los pasillos había cientos de policías. Los espectadores no podían ponerse de pie, ni menos dejar sus asientos. Más de 8,000 agentes de policía cubrieron los cinco días en que Los Beatles estuvieron en el Japón.
Dentro del auditorio octogonal del Budokan, se ubicaron no menos de 3,000 policías, aproximadamente uno por cada cuatro fans. La asistencia de los espectadores fue de 10,000 en cada concierto. A nadie se le permitió que observe el espectáculo desde un nivel a ras del escenario, enfrente de Los Beatles. Por el contrario, fueron rodeados encontrándose con una audiencia sentada en todas las direcciones pero a un nivel por encima del escenario. Obviamente, para poder ver a su público Los Beatles debían elevar la mirada.
Los Beatles estaban acostumbrados a las condiciones de tocar y cantar ''alrededor'' de los asistentes, pero no a la idea de no poder ver a los fans directamente enfrente de ellos. La razón para esta política de ubicación de los asistentes se dijo que fue debido al temor de las autoridades de que algunos enloquecidos estudiantes trataran de matar a uno o más de Los Beatles mientras ellos actuaban en el escenario. Esta circunstancia atípica para ellos, pudo haber contribuido a las pobres actuaciones en el Budokan.
Porque las actuaciones de Los Beatles en Japon fueron tan pobres?... Acaso ya no tenían sus corazones en las actuaciones en vivo?... Cualquiera que sea la razón, los conciertos de Tokyo no satisfacen los niveles de calidad de otros conciertos Beatles. Como se puede observar en los videos, en varios puntos de la actuación, George Harrison deja de tocar su guitarra para saludar a la audiencia en la mitad de un número. Harrison años después reveló que su intención era la de estimular gritos en los fans, a fin de ''llenar'' algunos de los momentos más intensos de los arreglos de la banda. Curiosamente, similar ''experimento'' sería repetido años después (1979) en el mismo auditorio por Rick Nielsen guitarrista de la agrupación Cheap Trick, registrado en el álbum ''Live At Budokan''.
Volviendo a la actuación de Los Beatles en el Budokan, ninguna cantidad de ruido del público pudo cubrir la falta de cuidado que es evidente en el trato de la mayoria de temas interpretados. Así, por ejemplo la primera guitarra de Harrison en su interpretación de ''If I Needed Someone'' se oye totalmente desafinada, peor su sólo de ''Day Tripper'', donde incluso John Lennon toca acordes equivocados en cierto segmento .... A Ringo Starr se le ve aburrido cada vez que las cámaras lo enfocan al frente de su batería y sólo Paul McCartney pone su cuota de energía al cantar y tocar, pero eso no basta. Por cierto, McCartney no intenta hablar absolutamente nada de japonés, nada que no sea un ocasional ''domo'' y en otro concierto (el de los ternos blancos) un ''sayonara''...
Lo más resaltante de los conciertos fue que por primera vez un público ordenado aplaudía y/o gritaba euforico cuando Los Beatles finalizaban cada canción, de modo que las interpretaciones del grupo pueden escucharse a la perfección. Lo más negativo fue el aparente desgano con que Los Beatles interpretaban sus canciones. Vocal o instrumentalmente las actuaciones distan de ser de la calidad esperada.
Por otro lado, cabe resaltar que los fans japoneses estuvieron entre los fans más corteses y considerados que Los Beatles encontraron durante sus años de gira alrededor del mundo. A medida que pasan los años, la popularidad de Los Beatles se ha elevado en Japón. Los fans japoneses siempre han mostrado un voraz apetito por todo lo relacionado con Los Beatles: memorabilia, videos, libros, ediciones no oficiales, etc.. Se considera a los fans japoneses como los mejores coleccionistas a nivel mundial.
Poco se he investigado sobre este fenómeno, pero gran parte de los artículos más originales de memorabilia Beatle se encuentran en Japón más que en ningún otro país del mundo, inclusive EEUU, de allí que muchas ediciones especiales en aúdio o vídeo sólo han sido editadas en Japón. Por otro lado los comerciantes japoneses siempre mantienen un elevado perfil en las grandes subastas de memorabilia de Londres y Nueva York, inclusive con el recurso de no asistir en persona sino mediante llamadas telefónicas intercontinentales.
Muy aparte de las altas cifras de ventas en los discos vendidos por Los Beatles en Japón, los fans japoneses han sabido mantener una gran reputación por su lealtad "eterna" con cualquiera de sus estrellas favoritas.
Para finalizar éste especial, concluiremos mencionando que Los Beatles partieron del Aeropuerto Haneda rumbo a las Filipinas a las 10:40 am. del día 3 de julio, aterrizando allí después de una parada temporal en el Aeropuerto Kaitak, Hong Kong. Unas nuevas e ingratas experiencias les aguardaban en su visita a Filipinas.